¿Qué es?

La endoscopia digestiva alta o esofagogastroscopia es una prueba que nos permite ver el interior del esófago, el estómago y el duodeno.

¿Cómo se realiza?

La técnica consiste en la introducción de un fino tubo flexible a través de la boca y que a su vez está conectado a un circuito de televisión para poder ver las imágenes. La prueba no es dolorosa y se hace con sedación para que no note ninguna molestia. Suele durar entre 10-15 minutos, aunque puede variar en función de las lesiones que se puedan encontrar.

¿Para qué sirve?

Este procedimiento nos permite no solo la visualización, sino también la toma de pequeñas muestras de tejido que se analizan para ayudar al diagnóstico de diversas enfermedades digestivas, como esofagitis, gastritis, intolerancia al gluten, etc. También nos permite realizar algunos tratamientos, como extirpación de pólipos, tratar lesiones vasculares, colocar prótesis, dilatar zonas de estrechamiento (estenosis), colocar balones intragástricos para el tratamiento de la obesidad, etc.

¿Qué preparación hay que hacer?

Para este procedimiento es necesario que acuda en ayunas de al menos 6 horas, sin comer ni beber nada. Debe ir acompañado, puesto que al realizarse con sedación después no podrá conducir y puede estar algo somnoliento.